Asi era el nombre de la ultima pelicula que vi, muy sencilla, de muy bajo presupuesto, y por lo demas, chilena.
Trataba de una pareja que se acababa de conocer, se encuentran en un motel haciendo el amor, bueno no.. teniendo sexo.. despues de tirar, se miran y se dan cuenta que no saben nada el uno del otro, pero han entregado una parte importantes de ellos, su cuerpo, a un desconocido.
Comienza la conversacion preguntandose el apellido, ya que dice que cuando no te acuerdas del nombre de una persona, preguntarle el apellido es una manera elegante de preguntar el nombre, pues sabes que si preguntas el apellido, la personas esta obligada a decir el nombre completo. Algo estupido, pero cierto .
Siguen hablando de la vida, de la existencia de Dios, del destino, de la felicidad, de la tristeza, de sexualidad, de momentos claves en la vida de cada uno, de preservativos rotos y pastillas anticonceptivas no tomadas y pensando en la pildora del dia despues.
Despues de compartir partes muy intimas de cada uno, y al cabo de unas horas, se enteran que la mujer se casa la proxima semana y él se va del pais.
En que queda y que leccion deja.
Uno cree ser feliz y tenerlo todo.. pero en realidad no es asi..
En un minuto la vida puede cambiar totalmente, o por lo menos, cambiaran nuestros pensamientos para el futuro... donde no volveremos a cometer los mismos errores, pero que dificil es, cuando estamos casi condicionados a sufrir o a mandaron condoros.
Y si quieren saber de la pareja de la pelicula; no, no quedan juntos.
Pero termina en una imagen preciosa, donde ella duerme en su pecho, y estoy segura que era la primera vez que se sentia tan en paz con alguien.
lunes, 2 de junio de 2008
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